21 Enero 2007

La verborrea del deslenguado

James Joyce

El libro [Ulises, de James Joyce] es un retrato del siglo con escape libre, sobre todo porque no se atiene a la mentalidad y las hipocresías de la época. Es como si el tiempo hablara de sí mismo, diciendo en voz alta lo que piensan, sueñan, traman, esconden los habitantes de este planeta que da tantas vueltas en torno al sol y a su ombligo y, a pesar de la claridad diurna, deja en lo oscuro quién es y cómo es aquello que se llama “la persona”.

La obra detalla sin pausa la gran cháchara, el clímax de la verborrea, la interminable conversación sostenida por los hombres, por las mujeres desde que tuvieron el don de la palabra. Se pusieron más locuaces cuando lograron describir por escrito lo que son, lo que hacen, lo que sienten. Pero hasta ahora o hace poco no han tenido bastante coraje y desenvoltura como para decir en público sus bajas pasiones, sus sueños encubiertos entre sábanas, sus fantasías oníricas, sus delirios eróticos y otras menudencias que se esconden bajo la alfombra del mutismo, muy para callado.

Al fin y al cabo lo que hace diferente y humano al hombre es la palabra, el susurro de la mente. El pretenciosamente llamado “homo sapiens” sabe silenciar gran parte de lo que es. Enmudece respecto a mucho de lo que siente, a cosas que sucesivas culturas y religiones han creído que no deben manifestarse. De repente llega un deslenguado indecente y se pone a gritarlas en la calle. Hasta las escribe para que los espíritus delicados se enteren de secretos que no son para ventearlos en público.

El hombre es un gran hablador. Habla siempre, sobre todo consigo mismo. Es el rey del soliloquio. Ese fue el material que Joyce explotó de preferencia en Ulises. Allí se expuso la conciencia y la subconsciencia, incuso lo indecible. El individuo se desata en la autocomplacencia lingüística irrefrenable. Da rienda suelta a su sinceridad. La suma de toda aquella habladuría, un continente o un planeta de palabras es material útil para conocer la historia íntima de esa humanidad en gran parte desconocida porque estuvo tapada; vivió y sigue viviendo sometida a censura y autocensura.

Volodia Teitelboim (2002)
Ulises llega en locomotora
Santiago: LOM; pp.35-36.

Fotografía: James Joyce Statue In Trieste, modificada por Felipe Lavín Zumaeta con licencia BY-NC-SA de Creative Commons.

17 Enero 2007

Algunas reflexiones sobre la práctica psicoterapéutica

Hoy he presentado mi Seminario de Práctica, muy vagamente titulado Algunas reflexiones sobre la práctica psicoterapéutica.

De la introducción:

Este trabajo es la culminación de un proceso de cinco meses como psicólogo en práctica en el Servicio Médico de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV). Su motivación es en primer lugar personal: se trata de movilizar una reflexión sobre el lugar de la práctica clínica en una institución, de las condiciones que determinan un contexto en el que esta práctica se inserta en una institución inserta a su vez en un ámbito aun mayor, y de las posibilidades y los retos que surgen de estas interrelaciones.

Descargar el documento (formato PDF): Algunas reflexiones sobre la práctica psicoterapéutica

Este trabajo está protegido por una licencia Atribución-NoComercial-LicenciarIgual 2.0 Chile de Creative Commons.

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15 Enero 2007

Psicoanálisis y neurofarmacología… según Fukuyama

El freudismo [sic] podría compararse a la teoría desarrollada por un grupo de hombres primitivos que encuentran un automóvil e intentan explicar su funcionamiento sin ser capaces de abrir el capó. Observan la fuerte correlación existente entre la acción de pisar el acelerador y el avance del vehículo, y elaboran la teoría de que existe algún mecanismo que conecta ambos hechos y convierte un líquido en movimiento de las ruedas… quizás una enorme ardilla encerrada en una jaula o tal vez alguna especie de enano. Sin embargo, no saben nada de hidrocarburos, de combustión interna o de las válvulas y los pistones que llevan a cabo la verdadera conversión de la energía

Francis Fukuyama, El fin del hombre: consecuencias de la revolución biotecnológica, Ediciones B (Madrid), 2003, pp.78-79

…Sin comentarios

12 Enero 2007

Filosofía y Música: la Escritura y el Espacio

Programa del segundo día del II Coloquio Franco-Hispano-Chieno de Etnopsicología, III Seminario Internacional del Espacio: “El Espacio y el Lenguaje”

11 Enero 2007

El Espacio y el Lenguaje: dos configuraciones reflexivas para el Psicoanálisis

Programa del segundo día del II Coloquio Franco-Hispano-Chieno de Etnopsicología, III Seminario Internacional del Espacio: “El Espacio y el Lenguaje”

10 Enero 2007

Espacio de la Ciencia y el Lenguaje de la Diferencia

Programa del segundo día del II Coloquio Franco-Hispano-Chieno de Etnopsicología, III Seminario Internacional del Espacio: “El Espacio y el Lenguaje”

9 Enero 2007

El espacio y el lenguaje en las Ciencias Sociales

Programa del primer día del II Coloquio Franco-Hispano-Chieno de Etnopsicología, III Seminario Internacional del Espacio: “El Espacio y el Lenguaje”

8 Enero 2007

El sueño de la razón

Grabado de Francisco Goya

El gran pintor español Francisco Goya marca un momento decisivo, saliendo de la Era de la Razón hacia preocupaciones contemporáneas. Su serie de impresos titulados “Caprichos” y “Locuras” son expresiones de una imaginación “libre”. Son satíricos y a menudo tan horripilantes que fueron suprimidos en su época.

La leyenda, escrita en el pedestal donde el hombre descansa, es ambigua. En El sueño de la razón produce monstruos, la palabra “sueño” puede significar “dormir” o “sueño” [como imagen onírica]. Así que los temibles monstruos son creados ya sea por la ausencia de razón, o por un deseo “inconciente” de la misma razón. Este impreso fue probablemente planeado para la cubierta de un libro — Goya fue uno de los primeros pintores en buscar una mayor audiencia para su trabajo.

Traducción libre de Images of Madness

5 Enero 2007

Psicoanálisis y eficacia terapéutica

1 Enero 2007

uno… dos (cisma)

Desde hace algún tiempo me estaban dando ganas de comenzar otro blog, abrir un nuevo espacio en este sitio de internet que comencé a crear hace tres años con yukei.net

En ese entonces, los blogs no eran lo populares que son actualmente, apenas existía algo así como una “blogósfera” en español (¿acaso existe actualmente?) y mi propio weblog no era mucho más que un prototipo continuamente reinventado… así fue como pasé por varios gestores de contenido y dedicando más tiempo a rediseñar que a escribir. Eventualmente, eso tuvo sus frutos: dí con WordPress, el que hasta ahora me parece el mejor sistema para blogs —en gran parte gracias a una comunidad muy grande y activa— y fui aprendiendo cada vez más sobre XHTML y CSS… si bien antes de mi blog ya tenía experiencia trabajando en páginas web (mis sitios de Pink Floyd y The Rolling Stones en la desaparecida CiudadFutura), solamente a partir de entonces puedo decir que sé crear sitios web.

Y a medida que pasó el tiempo, la suerte de yukei (es el nombre de mi blog pero en ningún caso mi “nickname”) fue variando: hubo mucho tiempo en que lo dejé bastante de lado para enfocarme en mis estudios de Psicología, pero hace aproximadamente un año y medio (más exactamente, en julio de 2005) decidí dar un paso gigante en su desarrollo, “invertir” cerca de US$15 y “ponerme serio”, es decir, comprar el dominio (hasta antes de eso el nombre era solamente “yukei”) y mudarme a un web-host de pago. Desde entonces, las cosas han ido bastante bien, el blog se desarrolla “orgánicamente”, es decir, está creciendo en presencia e importancia y en este momento se auto-mantiene gracias a la publicidad contextual.

Sin embargo, no puedo sino concordar con la idea de que en todo proceso de desarrollo hay algo que se pierde: al menos en este caso particular ha sido así, ya que progresivamente este espacio ha ido perdiendo algo del carácter que pretendía darle en sus inicios, cuando con la frase mi cabeza en palabras intentaba señalar su rumbo. Hoy mi blog se ha alejado de este propósito original, lejos de constituir un espacio personal se ha convertido en un blog dedicado principalmente a temas relacionados con weblogs, internet y tecnología, más música.

Esta no es una queja: yo mismo he querido que esto sea así (aunque también las cerca de 4000 visitas que recibe semanalmente también han influido en esta determinación), pero me ha empezado a hacer falta otro lugar, un lugar personal. yukei.net es el lugar del saber, del pienso donde no soy. Ya no me atrae la idea de mezclar todo en una madeja indescifrable que significa un blog “sobre todo”, y pensar en intercalar cuestiones de opinión con cuestiones de saber se me hace fundamentalmente problemático. Filo-sofa y Filo-doxa no se llevan bien (¿agua y aceite?), pero ambas son necesarias.

Este es un intento por re-crear un espacio personal, por dar nueva cabida a la opinión y la observación menos responsable, un lugar donde la palabra no se convierta en piedra sino en expresión. Fuera del saber y del lado de la opinión, aunque tampoco se trata de flotar sobre cualquier nube sin cuidado de jamás llegar a asir nada.

¿Saber? No… ¿Opinión? ¡Reflexión! ¡Discusión! Conversación con el que se anime. Ésa es la idea.

No será “mi blog de psicología” ni “mi blog de política” ni “mi blog de actualidad”… simplemente, mi blog.