30 Mayo 2007
Capitalismo y violencia
Etienne Balibar, in La Crainte des masses (1997), distinguishes the two opposite but complementary modes of excessive violence in today’s capitalism: the objective (structural) violence that is inherent in the social conditions of global capitalism (the automatic creation of excluded and dispensable individuals, from the homeless to the unemployed), and the subjective violence of newly emerging ethnic and/or religious (in short: racist) fundamentalisms. They may fight subjective violence, but liberal communists are the agents of the structural violence that creates the conditions for explosions of subjective violence. The same Soros who gives millions to fund education has ruined the lives of thousands thanks to his financial speculations and in doing so created the conditions for the rise of the intolerance he denounces.
Slavoj Zizek — Nobody has to be vile
La declinación del Padre
Así, a partir de 1953 el poder del padre y el valor estructural de su función ya no obedecen tanto, para Lacan, a su poder social ni al grupo del cual es jefe, sino al valor que le es propio en el registro simbólico
Markos Zafiropoulos — Lacan y las Ciencias Sociales: la declinación del padre (1938-1953)
28 Marzo 2007
Coloquio Internacional de Psicoanálisis
La subjetivación y sus avatares político-culturales:
Psicoanálisis y malestar en la cultura contemporánea
16, 17 y 18 de Abril de 2007
Casa Central Centro Universitario Teresa Brown de Ariztía (Sausalito)
Pontificia Universidad Católica de Valparaíso
Salón Bicentenario Sala Aula Media
Con la participación de:
- Marc Augé, Profesor De Antropología, Escuela De Altos Estudios En Ciencias Sociales (Francia)
- François Richard, Psicoanalista, Profesor De Psicopatología, Universidad De París 7 Denis-Diderot
- Philippe Gutton, Psiquiatra, Psicoanalista, Profesor De Universidades
- Juan Carlos Rodríguez, Doctor En Antropología, Profesor Pucv
- Eduardo Chamorro, Profesor Universidad Complutense De Madrid
- Alejandro Bilbao, Psicoanalista, Profesor Pucv
- Pedro Mege, Profesor De Antropología Pucv
- Bertrand Ogilvie, Psicoanalista, Profesor De Filosofía, Universidad De París 10 Nanterre
- Diana Rabinovich, Psicoanalista, Profesora Emérita De La Universidad De Buenos Aires
- Gerardo Gutiérrez, Psicoanalista, Profesor Universidad Complutense De Madrid
- Juan José Socca, Psicoanalista, Profesor De Psicopatología Y Psicoanálisis, Universidad Arcis
- Alfredo Aroca, Psiquiatra, Profesor Del Programa De Magíster En Etnopsicología Pucv
- Nicole Calevoi, Psiquiatra, Psicoanalista, Universidad Libre De Bruselas
- Patrice Vermeren, Profesor De Filosofía, Universidad De París 8 Saint-Denis
Temáticas generales del Seminario:
- El problema de la crisis del mundo moderno y sus incidencias en la subjetivación de la vida psíquica
- Lo inconciente como escritura de sí; el psicoanálisis y la antropología frente a las escrituras de sí y del otro
- El terreno de la clínica psicoanalítica en la prueba de lo cultural y del malestar contemporáneo
11 Marzo 2007
Astor Piazzolla: Tango Apasionado
Astor Piazzolla: Tango Apasionado
6 Marzo 2007
De ateísmo, relativismo y fundamentalismo
- El ateísmo, un legado por el que vale la pena luchar, Slavoj Zizek
- Relativismo y fundamentalismo, Umberto Eco
28 Febrero 2007
Descartes, Freud; certeza y duda
En su seminario Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis, Lacan señala hasta qué punto el procedimiento de Freud es cartesiano en su punto de origen, en el sentido de que parte del fundamento del sujeto de la certeza:
la duda es la base de su certeza. No obstante, desde el comienzo de su obra, la “duda” demuestra ser en Freud el instrumento de la certeza de un pensamiento inconsciente. En consecuencia, aunque pudiéramos definirun punto en el que se aproximan, convergen, las maneras de proceder de Descartes y de Freud, desde el comienzo de esa analogía los caminos divergen. Si bien para Freud, al igual que para Descartes, se trata de formular proposicionesde aquello de lo que se puede estar seguro, la duda freudiana está por completo al servicio de un objetivo diametralmente opuesto al de Descartes. A partir de La interpretación de los sueños esa duda no aparece como índice de un conocimiento incierto sino por el contrario como el signo de algo seguro.Mientras que Decartes apela a la experiencia del sueño como la prueba más evidente de la incertidumbre de nuestros conocimientos, Freud lega a la conclusión inversa: cuanto más nos hace dudar el sueño, más confirma la duda algo verdadero. El contenido del sueño, por el hecho de que siempre tiende a sustraerse, pone a prueba sin cesar la memoria del sujeto. En consecuencia, cuanto más duda este último, más se confirma en él la seguridad de que algo intenta sustraerse, y más comprueba el abismo
manifiesto entre lo que ha sido vivido y lo que es referido. Y, subraya Lacan, porque para Freud la duda se presenta como elsigno de la resistencia, se convierte en indicio de la certeza de que algo del sujeto intenta preservarse, a la vez que se esfuerza por hacerse oír, a costa de disfrazarse con el hábito de la duda:Descartes nos dice: Estoy seguro, porque dudo, de que pienso y [...] Por pensar, soy.
De una manera exactamente análoga, Freud, cuando duda —pues al fin y al cabo se trata de sus sueños, y al comienzo, quien duda es él— está seguro por eso de que en ese lugar hay un pensamiento, que es inconsciente, lo cual quiere decir que se revela como ausente. A ese lugar convoca, en cuanto trata con otros, el yo pienso en el cual se va a revelar el sujeto. En suma, está seguro de que el pensamiento ése está allí por sí solo con todo su yo soy, por así decir —por poco que alguien, y ése es el salto, piense en su lugar.
Aquí se revela la disimetría entre Freud y Descartes. No está en el paso inicial de la fundamentación de la certeza del sujeto. Radica en que el sujeto está como en su casa en el campo del inconsciente. Y porque Freud afirma su certeza, se da el progreso mediante el cual nos cambia el mundo [...]
Descartes no lo sabía, salvo que era un sujeto de la certeza y rechazo de todo saber anterior; pero nosotros sabemos, gracias a Freud, que el sujeto del inconsciente se manifiesta, que ello piensa, antes de entrar en la certeza.
Dor, Joël (1994)
Introducción a la lectura de Lacan II: La estructura del sujeto
Barcelona: Gedisa; pp. 78-79
15 Febrero 2007
Ulises: “todo el mundo en un día”
- Ha estado delirando toda la noche sobre una pantera negra —dijo Stephen—. ¿Dónde tiene la pistolera?
- ¡Un loco temible! —dijo Mulligan—. ¿Te entró pánico?
- Sí —dijo Stephen con energía y con creciente miedo— Ahí en la oscuridad, con unos que no conozco, y que delira y gime para sus adentros que le va a pegar un tiro a una pantera negra. Tú has salvado a algunos de ahogarse. Yo no soy ningún héroe, sin embargo. Si ése se queda aquí, yo me voy.
Buck Mulligan miró ceñudamente la espuma de la navaja. Bajó de un brinco de donde estaba encaramado y empezó a registrarse apresuradamente los bolsillos.
- ¡Mierda! —gritó con voz pastosa.
Pasó hasta la plataforma de tiro y, metiendo la mano en el bolsillo de arriba de Stephen, dijo:
- Otórgame un préstamo de tu moquero para limpiar mi navaja.
Stephen consintió que le sacara y exhibiera por una punta de un pañuelo sucio y arrugado. Buck Mulligan limpió con cuidado la navaja de afeitar. Luego, observando el pañuelo, dijo:
- ¡El moquero del bardo! Un nuevo color artístico para nuestros poetas irlandeses: verdemoco. Casi se saborea, ¿no?
Subió otra vez al parapeto y miró alá, toda la bahía de Dublín, con el claro pelo roblepálido ligeramente agitado.
- ¡Dios mío! —dijo a media voz—. ¿No es verdad que el mar es como lo llama Algy: una gran dulce madre? El mar verdemoco. El mar tensaescrotos. Epi oinopa pontos. ¡Ah, Dedalus, los griegos! Tengo que instruirte. Tienes que leerlos en el original. Thalatta! Thalatta! La mar es nuestra gran madre dulce. Ven a mirar
Stephen se irguió y se acercó al parapeto. Asomándose sobre él miró, allá abajo, el agua y el barco correo que salía por la boca del puerto de Kingstown.
James Joyce (2005)
Ulises
Barcelona: DeBols!illo; p.91
13 Febrero 2007
9 Febrero 2007
Los embajadores
Hans Holbein el Joven (1533)
Los embajadores (Jean de Dinteville y Georges de Selve)
Enlaces relacionados
4 Febrero 2007
Creencia
- Tú no eres creyente, ¿verdad? —preguntó Haines—. Quiero decir, creyente en el sentido estricto de la palabra. La creación desde la nada, los milagros y un Dios personal.
- No hay más que un sentido en esa palabra, me parece —dijo Stephen [...]
- Sí, claro —dijo, mientras seguía otra vez—. O se cree o no se cree, ¿no es verdad? Personalmente, yo no podría tragar esa idea de un Dios personal. Tú no lo aceptas, supongo.
- Observas en mí —dijo Stephen con sombrío disgusto— un horrible ejemplo de librepensamiento.
James Joyce (2005)
Ulises
Barcelona: DeBols!illo; p.109






